Salí lo más rápido posible de las clases de Economía que duraba hasta las 8:40. Al llegar a mi casa encontré a mi madre y mi hermanito, apenas cené ya que no me alcanzaba el tiempo. No sabía si ir muy abrigada ya que estabamos en invierno, o con ropa ligera porque ibamos a jugar y movernos toda la noche, asi que usé un polo y la casaca que Erick me regalo hace tiempo, es lo mas cómodo y abrigador que tengo aparte de mis polares.
Llegué a tiempo, ya estaban algunos chicos ayudando en lo que faltaba de la decoración, Lucho y Wilder estaban colocando todo lo del audio y los instrumentos musicales para las alabanzas, los demás inflaban globos y arreglaban las las sillas. Comenzamos a las 11:30 por lo menos porque algunos llegaron muy tarde.
El rompe hielo de Santiago duró más de lo planeado y nos atrasamos casi 1 hora del programa que teníamos. Siguieron las alabanzas y algunos juegos con Rosita y Margareth. Vimos la película A prueba sobre fuego (o algo así), me gustó y creo yo que a las demás chicas también, trataba de una pareja de recien casados que tenían problemas en su matrimonio y el esposo trató de hacer todo lo posible por que funcionaran hasta que termino bien. Los chicos... como si nada, las chicas... casi todas lloraban (excepto Rosita, que ya la había visto, y yo que no soy de llorar frente a los demás). Comimos un poco y luego jugaron más con Diana y conmigo, pero no hicimos todos los que pensamos debido al tiempo y a que los chicos ya no daban mucho que digamos. Pasamos al tiempo libre el cual fue el mejor para mí xD, me envicié con el Wi de Gabriel, pero mi diversión duro poco... =(. Luchito siguió al tiempo de compartir y finalizamos con algunos juegos de destreza, todos sentados por el agotamiento y supongo yo que sueño también.
Personalmente, me sentía muy bien. No estaba cansada ni con sueño, eso porque ya me había acostumbrado a dormirme a las 2 o 3 y supongo que unas horas extras despierta no me afectaría tanto como a los demás. Pero sufrí a la hora de ir a mis clases de la mañana, no exactamente en la clase, sino en el carro. Pasaban 5 minutos y sentía que era una eternidad, iba nada menos que en la COVIDA, si... ese bus que va a "100 x hora", luchaba por no dormirme y pasarme de mi paradero, hasta que lo conseguí. Gracias a Dios como era mi primer día de taller solo teníamos que elegir el horario del mismo y luego podiamos irnos... En verdad que agradecí mucho por ello, apenas llegué a mi casa comí todo lo que pude y dormir hasta las 5:30 del día de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario